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April 6, 2019

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El Suicidio en Cuarentena

May 28, 2020

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Director: Rian Johnson
Libreto: Rian Johnson
Elenco: Daisy Ridley; Mark Hamill; Adam Driver; Oscar Isaac; John Boyega; Carrie Fisher;Laura Dern; Domhall Gleeson; Andy Serkis; Kelly Mary Tran; Anthony Daniels; Benicio Del Toro; Gwendoline Christie

No tengo muchos recuerdos de mi infancia la cual siento ocurrió hace mucho, mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana. La memoria más temprana que tengo de mi vida es la de yo estar en el cine viendo 'Return of the Jedi'. Recuerdo que me quedé dormido durante casi toda la película y que sólo vi dos o tres escenas. Eso fue en 1983 cuando yo tenía 4 años de edad. Eventualmente me volví fan de todo lo que es Star Wars  principalmente después de haber visto 'A New Hope' en su totalidad y por los juguetes que los parientes de entonces parece se veían obligados a comprarles a sus hijos. En la década de 1980 la raza humana tenía un ritual en el cual se iban a unos templos/bibliotecas visuales llamados 'video stores'. Allí se tenía acceso, por una cantidad de dinero predeterminada, unas reliquias

llamadas 'cassettes VHS'. Usando una máquina de una tecnología muy avanzada para su época, conocida en el argot folclórico como 'video casetera', se reproducían la información visual grabada en las cintas (el papiro del siglo 20) de los cassettes. Era muy común que una familia con niños se alquilaran las películas de Star Wars, junto con otros clásicos como 'E.T.', 'The Goonies', 'Superman' y 'Back to the Future'. Ví esas películas múltiples veces hasta casi memorizarlas. Siempre he sido una persona que me siento más a gusto en soledad/solitude así que no tenía muchos amiguitos. En vez de salir a la calle a jugar, dedicaba gran parte de mi tiempo a dibujar en libretas escolares las tres películas de Star Wars escena por escena. Dibujé muchas libretas enteras porque nunca quedaba satisfecho con mi arte (dibujo peor que un ebrio tratando de imitar a Picasso). Luego de dibujar las libretas, iba página por página, cuadro por cuadro (como si fuera un comic book) re-actuando las escenas y recitando los diálogos en mi mente. Tiempo después comencé a hacer lo mismo con

mis muñecos. Tomaba todos mis juguetes, fueran de Star Wars o no, y les asignaba un papel. Pasaba varias horas actuando las películas con los muñecos usando las distintas partes de la sala y el comedor del apartamento donde vivía como las diferentes localidades del filme (el sofa era Tattooine y la mesa era el Death Star). Entonces me ocurrió la desafortunada inevitabilidad que le ocurre a todo niño, crecí y maduré. Las fantasías infantiles quedaron atrás, pero no olvidadas. A mediados de la década de 1990, George Lucas, creador de la saga, decidió reestrenar en VHS versiones remasterizadas (mejoras en sonido y color) de su trilogía. Obviamente yo las compré y mi pasión renació. Veía las películas al menos dos veces al mes como mínimo. Un par de años después, Lucas y 20th Century Fox reestrenaron en el cine las versiones de la trilogía que se conocieron como 'Star Wars: Special Edition'. Estas versiones incluían escenas no antes vistas y otras escenas a las que se les añadieron imágenes hechas con CGI (computer generated images). Yo cumplí con mi destino de ver por primera vez la trilogía de Star Wars en su totalidad en el cine y compré los VHS de estas versiones como ya estaba predispuesto. Fue entonces que vino la etapa de las infames precuelas (que reciben mucho odio y rechazo innecesario). Cuando todo indicaba que ver Star Wars en el cine era una cosa del pasado, el imperio (literalmente) de Disney y Darth Mickey le compraron a George Lucas los derechos de propiedad para toda la franquicia. Si luego de esto Star Wars pasó al lado oscuro o se liberó del mismo, ya es cuestión del punto de vista de cada uno como le dijo

una vez Obi-Wan a Luke. En el 2015 la saga volvió al cine con 'Episode 7 The Force Awakens', filme que introdujo esta franquicia icónica a la generación de los milenios. El éxito abrumador de esta película era de esperarse, pero no dejó de sorprender cómo J.J. Abrams y Lucasfilms pudieron presentar algo nuevo continuando y honrando la creación original de George Lucas. Como Disney no compró la franquicia por amor al arte y saben que esta puede ser una vaca con cuantías de leche infinitas (por no mencionar al ganzo y sus huevos de oro) decidieron hacer películas a parte de la saga principal (spinoffs). Su primer intento fue 'Rogue One: A Star Wars Story' (2016) cuya excelencia y éxito sí fue una sorpresa total. Dedo mencionar que mi primera columna para este blog fue sobre 'Rogue One' hace un año, así que resulta algo poético que en mi aniversario sea Star Wars lo que abrió y cierra ahora el círculo de mi incursión introductoria al mundo de los blogs. ¿Por qué una introducción tan larga que incluye parte de mi futura autobiografía 'Do or Do Not: Tales of a Jedi Wanabe'? Porque quiero que no quede la mínima duda de que soy fan de Star Wars y de que este ha sido parte integral en mi vida.

 

 Este mes de diciembre de 2017 llegó a los cines el nuevo capítulo de la saga principal de Star Wars con 'Episode 8 The Last Jedi'. Esta vez la dirección estuvo a cargo de Rian Johnson quien también escribió el libreto. La historia de 'The Last Jedi' comienza casi inmediatamente después de los sucesos de 'The Force Awakens'. Es la primera vez que en la saga no hay un lapso de tiempo considerable dentro de la historia entre los episodios. Esto nada más puede ser una señal de lo diferente que es Episode 8 del resto de la saga. Después de destruir la súper arma conocida como la base Starkiller, la Resistencia,

liderada por la general Leia Organa (Carrie Fisher) y el comandante Poe Dameron (Oscar Isaac), se ve obligada a evacuar su base secreta porque el First Order ya había descubierto su localización. Aunque la flota del First Order logra causar muchos daños y bajas, la Resistencia logra escapar con una flota pequeña que dan el salto al hiperespacio. Cuando pensaban que estaban a salvo, el First Order los ubica con rapidez. Resulta que el First Order tiene una tecnología que es capaz de rastrear a naves aunque estén viajando a la velocidad de la luz. Cuando son atacados nuevamente, la nave líder de la Resistencias sufre unos daños que

dejan a la general Organa inconsciente. El comando de la Resistencia pasa a manos de la vicealmirante Holdo (Laura Dern) quien toma decisiones que Poe cuestiona con vehemencia. El desertor del First Order Finn (John Boyega), quien se recupera de unas heridas sufridas en el filme anterior, y Rose (Kelly Marie Tran), una mecánica que sufre la muerte de su hermana durante la evacuación, toman como misión secreta encontrar a un hacker que se encuentra en un planeta casino que es capaz de desactivar el dispositivo de rastreo

del First Order. La flota de la Resistencia sólo tiene combustible para un salto al hiperespacio, pero no pueden porque saben serán rastreados. El líder supremo Snoke (Andy Serkis) se encuentra en su nave el 'Destroyer' siguiendo de cerca la persecución. Él espera que esto sea la eliminación definitiva de la Resistencia y de Leia, quien como madre de Kylo Ren (Adam Driver) es uno de los últimos vínculos de quien una vez fuera Ben Solo con el lado

 bueno de la Fuerza. Snoke también está a la expectativa de que Kylo Ren encuentre a Rey (Daisy Ridley), la chica desconocida sensitiva a la Fuerza quien venció a Kylo, porque ella es la clave para hallar al desaparecido maestro Jedi Luke Skywalker (Mark Hamill). Snoke sabe que para que el First Order tenga dominio de la galaxia y para que Kylo Ren complete su conversión a ser una versión nueva de

Darth Vader (su abuelo), es imperativo eliminar la amenaza que representa Skywalker como el último Jedi. Mientras todo eso ocurre, Rey se encuentra en el planeta Ach-To donde halla a Skywalker con la intención de pedirle al héroe legendario de la rebelión contra el imperio muchos años antes que retorne de su exilio para ayudar a su hermana Leia y a la Resistencia en su lucha de

sobre-vivencia contra Kylo Ren (su sobrino y antiguo aprendiz), el líder supremo Snoke y contra la maquinaria del First Order. También ella espera que Luke sea quien la eduque sobre la Fuerza y la sensitividad muy fuerte que ella tiene con esa misteriosa y omnipotente energía. Para su sorpresa, el Luke que ella, y nosotros la audiencia, espera conocer no es el Luke de antes.

 

A una semana de su estreno 'The Last Jedi' se ha convertido  en quizás el filme más divisivo de toda la saga de Star Wars. La trilogía original compuesta por 'Episode 4 A New Hope' (1977), 'Episode 5 The Empire Strikes Back' (1980) y 'Episode 6 Return of the Jedi' (1983) son universalmente adoradas. Las precuelas en cambio, compuestas por 'Episode 1 The Phantom Menace' (1998), 'Episode 2 Attack of the Clones' (2002) y 'Episode 3 Revenge of the Sith' (2005), fueron azotadas por muchas críticas negativas aunque no son universalmente tan odiadas como algunos quieren hacer creer. Como ya mencioné, 'Episode 7 The Force Awakens' (2015) fue un rotundo éxito porque logró replicar en gran parte la magia de la trilogía original despertando la nostalgia de muchos fans. Esa magia replicada se basó en usar algunos elementos que resultan paralelos con la narrativa de 'A New Hope'. Eso creó una sensación de familiaridad para los fans tradicionales  y fue una introducción directa aunque poco complicada de esta mitología para la audiencia nueva del siglo 21. En 'The Last Jedi' esa sensación de familiaridad y poco complejidad en una saga que hasta ahora había tenido una narrativa simple (el clásico heroe's journey, bien vs. mal) queda trastocada por varias decisiones creativas del director y libretista Rian Johnson. Uno de los temas presentes constantemente en el filme lo es el de dejar atrás el pasado o “matarlo”

como dice Ben Solo. Este mensaje en el sub-texto, el cual no es tan indirecto, es uno que le dice a la audiencia tradicional y purista de la franquicia de que es momento de dejar atrás el fanatismo por la creación original de George Lucas. Cuando Luke le dice a Rey que “es momento para los Jedi terminar/desaparecer” yo lo interpreto como una advertencia a los fans de muchos años de que muchas cosas cambiarán en cómo se presentará en el futuro la franquicia. Esta película en particular tiene un 'feeling' (sensación) diferente, no sólo por el estilo directorial de Johnson sino porque se siente que este es el paso del batón oficial de la vieja escuela de Star Wars a la generación nueva. Para lograr lo que he descrito, Johnson recurre mucho a lo que se conoce como 'subversión de expectativas' el cual es el término que se usa cuando un personaje o la misma narrativa toma un giro inesperado. Cuando uno va a ver este tipo de películas uno tiene ya unas expectativas y esperanzas sembradas en la psique por el fanatismo, la nostalgia y el amor que uno siente por estas historias. 'The Force Awakens' revitalizó esas expectativas al ser y sentirse muy similar a la trilogía original (demasiado similar a Episode 4 para algunos). En 2015 revisitamos el mundo de las aventuras espaciales y de puro popcorn hollywoodense que lo más complicado que tenían era el concepto de la Fuerza y las implicaciones cuasi religiosas/espirituales que este tiene. 'The Last Jedi' se aleja bastante de eso lo que causa que las expectativas de muchos choquen con una realidad de que las cosas ya no serán como antes. La advertencia

fue clara cuando en el trailer Luke dice, “Esto no va a terminar de la manera en que tú piensas”. Uno de mis mottos sobre lo que concierne al cine es que 'la película nunca es el problema, el problema eres tú y tus expectativas'. Si vas al cine con las expectativas de ver algo específico o de sentir algo específico debes aceptar la realidad de que hay muy buenas posibilidades de que esas expectativas no se cumplirán. Siempre hay que estar con la mente abierta y apreciar las cosas por como son no por como uno quiere que sean.

 

El mejor ejemplo de la subversión de expectativas lo es el mismo Luke Skywalker. Luke fue técnicamente el protagonista de la trilogía original, así que su regreso a la pantalla era un evento muy esperado, tanto o más que la aparición de Han Solo en 'The Force Awakens'. Luego de la victoria rebelde contra el imperio de Darth Sidious y Darth Vader, Luke Skywalker se convirtió en una leyenda en toda la galaxia. Lo último que se supo de él fue que estaba viajando por lugares poco conocidos en busca del primer templo de

los Jedi. Cuando Rey lo encuentra en el planeta Ach-To al comienzo de 'The Last Jedi' se nos presenta a un Luke casi irreconocible (casi un eco del Yoda que el mismo Luke encontró en Episode 5) siendo casi el opuesto al héroe estoico de hace 30 años. La expectativa de ver al Luke que añoramos no se cumple y resulta algo chocante para los tradicionalistas que no sólo tenía la imagen del Luke de las películas originales sino que también mantienen la imagen del Luke que aparece en el Expanded Universe que ya no es canon. Hay que tener paciencia al inicio y superar ese choque inicial porque durante el transcurso del filme se va revelando el por qué del estado emocional de Luke. Luke siente mucha culpa por la conversión de su sobrino Ben Solo al lado oscuro. Prácticamente Luke fracasa del mismo modo que su maestro Obi-Wan Kenobi cuando este perdió a su pupilo y aprendiz Anakin Skywalker (Darth Vader) al lado oscuro de la Fuerza. Otros ejemplos de las subversiones de expectativas que vemos en esta cinta lo son el misterio de quiénes son los padres de Rey, la conexión a

través de la Fuerza entre Rey y Kylo Ren, el rol que tiene Snoke en todo el filme, y toda la trama secundaria centrada en las acciones de Finn y Rose. Son tantas las expectativas subvertidas (hasta tronchadas para algunos) que la audiencia puede quedarse  con una combinación de confusión y excitación que podría perturbar a algunos fans por varios días (como ya ocurrió). Ya hay rondando en el Internet una petición (ridícula en mi opinión) de unos fans que le quieren pedir a Disney que no considere a 'The Last Jedi' parte del canon. Así de fuerte fueron subvertidas las expectativas de muchos. Muy divisivo el filme sin dudas.
    

Esta es una de esas películas que a pesar de tener muchos elementos definitivamente negativos y/o cuestionables (ya sea en inconsistencias en el tono, los varios plotholes, el uso innecesario de humor a la Marvel, personajes desperdiciados como la capitán Phasma, etc.) para nada opacan todos los aspectos positivos que hacen del filme uno con las mejores críticas de toda la saga y del año en curso. La relación y dinámica entre Rey y Luke, a la vez que la dinámica entre Rey y Kylo Ren, son el corazón de toda la película. Ver cómo Rey va evolucionando en su rol de la heroína que será la obvia sucesora de Luke Skywalker y la receptora de la tradición de lo que fue la orden de los Jedi, es sumamente interesante. Del mismo modo, ver cómo Kylo Ren/Ben Solo sufre la agonía de haber matado a su padre Han Solo por sentirse compelido a permanecer en el lado oscuro de la Fuerza y cómo Snoke lo utiliza para lograr sus planes, es fascinante por completo. Para mí en lo personal, lo más emotivo es ver el retorno de Luke cuyo rol termina siendo el más

importante y trascendental de esta historia. Los demás personajes y los actores/actrices en sus respectivos roles cumplen sus partes satisfactoriamente. Pero las mayores loas deben ir para Daisy Ridley, Adam Driver y Mark Hamill por su labor de dar tanta compelijidad y autenticidad emocional a sus personajes de Rey, Kylo y Luke, respectivamente. Entre todo lo otro que es positivo, los efectos especiales visuales y de sonido son espectaculares. La música compuesta por el

maestro John Williams una vez más demuestra que él y Star Wars son sinónimos. Y hay que hacer la mención obligatoria de la presencia de Carrie Fisher en el filme. Como ya se sabe, ella falleció el año pasado lo que implica que 'The Last Jedi' fue su última película. Cada vez que sale en pantalla es inevitable que salga a relucir la nostalgia y la admiración que todos los fans tenemos por esta dama que dio vida a la inigualable princesa Leia.
 

Al terminar de ver 'The Last Jedi' salí muy impresionado y emocionado. Pero después de ver vídeos y leer artículos que comentan sobre la película, debo admitir la validez de muchas de las críticas negativas que ha recibido el filme. Lo curioso es que esas críticas vienen en su mayoría de los fans y no de los críticos de cine. El porcentaje de críticas positivas en el agregado de críticas en línea Rotten Tomatoes es de 93% (al momento de escribir esto) y un 86% en Metacritic. Esos son por cientos de críticas iguales a los que tienen los mejores filmes de la saga 'A New Hope' y 'The Empire Strikes Back'. Sin embargo, el porcentaje de críticas positivas de los fanáticos ronda apenas el 56%. Esto significa que para muchos fans, en especial los puristas/tradicionalistas, 'The Last Jedi' cae en el territorio de las no muy admiradas precuelas lo que algo que me resulta en cierta manera inconcebible.

Como dije, muchas de las críticas hechas son válidas. Un ejemplo es que el segundo acto, específicamente la trama secundaria de Finn y Rose viajando a un planeta casino, se prolonga/arrastra demasiado y no aporta mucho al final. Pero la reacción de muchos fans raya en una exageración molestosa. Los fans decepcionados deben tener un poco más de esperanza en cómo va a culminar esta trilogía. J.J. Abrams, director de 'The Force Awakens' será quien dirija también 'Episode 9' y él promete que este episodio no solamente finalizará la trilogía en curso sino que atará a toda la saga.

Además, el spinoff de Han Solo  se estrenará en 2018 y hay otros spinoffs planificados que se enfocarán en personajes como Obi-Wan Kenobi y Boba Fett. Así que la Fuerza (capitalista de Disney) nos dará mucho más oportunidades para saciar nuestras expectativas. Vivimos en un mundo en que el fanatismo tergiversa y corrompe todo lo bueno que puede haber en las religiones, la política y el nacionalismo. Presenciar que la misma mala actitud (o innecesaria para no ser despectivo) está presente en cosas tan banales como los deportes y el mundo del entretenimiento puede resultar muy decepcionante. Le dan ganas a uno de crear un First Order propio para tomar control del mundo y re-establecer el orden como mano de hierro. Pero recuerdo lo que dijo Obi-Wan Kenobi, “Sólo los Sith lidian en absolutos”. Y también me viene a la mente una de la máximas principales de los Jedi dichas por Yoda, “El miedo lleva al enojo. El enojo lleva al odio. Y el odio lleva al sufrimiento”. De algún modo los fanáticos debemos dominar el miedo de que nuestras expectativas no se cumplan.

Score: 8½/10

PD: Pueden ir a mi grupo de Facebook 'Cinéfilo sin remedio 2.0' si quiere ver más contenido sobre cine y televisión.

 

*Las imagenes provienen de www.imdb.com y www.screenrant.com
 

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